El curioso incidente del huevo y la caja de cerillas

¡Buenos días a todos!
Ya sabéis que este es un blog temático sobre fiestas, bodas, pequeños detalles decorativos pero todo impregnado de mucha magia.
Sin embargo, lo bueno que tiene hacer un post diario es que a veces nos podemos tomar la licencia de hablar de cosas un poco diferentes, como es el caso de hoy.
Al leer el post de ayer de Olivia, jabones de cuidado en el que aparecía una lámina sobre las ideas que debe tener en cuenta un emprendedor con una imagen de dos huevos, nos hizo venir a la memoria un recuerdo que al rememorarlo nos despierta una sonrisa o mejor dicho, una GRAN carcajada.
Una de las mejores anécdotas, de las más divertidas y simpáticas con nuestra familia pero más concretamente con la figura de nuestro abuelo es:
el curioso incidente del huevo y la caja de cerillas
Era una Navidad de los 90′ cuando reunidas en el comedor familiar de casa de nuestra bisabuela la sobremesa se estaba volviendo de lo más animada. Lo que ocurre  por tener unas hijas porculeras es que de vez en cuando alguien tenía que agudizar el ingenio para que finalizáramos nuestra querida y habitual sesión de pressing catch (que por supuesto, todo y ser de menor tamaño, siempre ganaba Confetti menor) .
Así que los mayores decidieron deleitarnos con un EXPERIMENTO.
Ohhhhh ¡qué emoción!
Algo que salía de lo normal
y como es natural, nos volvió LOCAS.
La verdad es que el truco visto con los años resulta incluso simplón, pero para nosotras en ese momento resultaba lo más de lo más: un vaso pequeño lleno de agua, una caja de cerillas y un huevo.
La cosa consistía en darle con un golpe seco a la caja de cerillas que estaba depositada sobre el vaso y encima de él el huevo. La cuestión era meter el huevo en el vaso sin tocarlo. Hasta ahí vamos bien. ¿no? 
En el primer intento un primo de nuestra yaya dio en el clavo y con un certero golpe la cosa surgió efecto y el huevo cayó tal y como había asegurado dentro del vaso con agua, ¡qué pasada!
Seguidamente nuestra madre atinó y ¡otra vez el esférico en el vaso! (Ya podéis oír de fondo a las porculeras con un insistente “Y yo, y yoooo y yooooo cuuuuááándo?”)
Finalmente mi abuelo decidió tomar las riendas del asunto y cogió él su turno para demostrar sus grandes dotes de precisión.
En silencio y con los ojos bien abiertos nosotras observábamos en primera fila de combate para no perder detalle al asunto mientras cantábamos al unísono:
uno…
dos…
tres….
y
¡Pataplofff!
Debido a una mala operación en el cálculo de nuestro abuelo el huevo salía disparado como un misil DIRECTAMENTE A LA FRENTE ¡de la pequeña de las Confetti!
Ya os podéis imaginar ¡el GRAN espectáculo que se montó! 

Por mucho que pasen los años nadie olvidará la pobre cara de susto de una niña de 5 añitos y ¡¡un huevo deslizándose por la frente!!

Fue un momento de silencio sepulcral que evidentemente fue roto en milésimas de segundo por la carjacada estruendosa de Confetti mayor aplacada rápidamente con la mirada de mamá Confetti que decía específicamente ¡como no te dejes de reír la siguiente con un huevo en la frente vas a ser tú!
Y es que nunca hemos sido mujeres de ciencia pero por una vez comprobamos empíricamente que un huevo y una caja de cerillas pueden darte un recuerdo impagable de infancia.
Esperemos que esta pequeña confidencia os haya despertado una sonrisa al igual que a nosotras cada vez que la recordamos, pero atentos todos, abstenerse de utilizar huevos con menores alrededor, ¡que si no pasa lo que pasa! 😉
Y para finalizar una idea del resumen de este post:
¡huevos, confetti y fiesta, mucha fiesta!
{http://ohhappyday.com}

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{http://heathermeljeanwilliams.blogspot.com}


Así que con esta dosis de energía presentimos que
hoy puede ser un gran día,
¡duro con él!

😉

Besos de confetti*  
                      

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8 comentarios de “El curioso incidente del huevo y la caja de cerillas

  1. iRinA dice:

    Confettis, sois las mejores!
    Confetti mayor, no sé porqué, pero esto me ha recordado a aquella fiesta de pijamas en casa de mis padres cuando confundimos un ahogo real con un ataque de risa…
    Volvemos a la etapa escolar?
    😉

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