María y Manu, boda internacional en unas cavas

‘Manu es argentino, yo de Barcelona, nos conocimos cuando yo vivía en París y juntos hemos empezado una nueva aventura en Los Ángeles.

Ambos somos fanáticos de la música con lo que decidimos que ambas cosas se convirtieran en el hilo conductor de toda la boda’ 


Así empieza nuestra auténtica boda heartmade de hoy, una pareja con espíritu viajero, que decidió apostar por el amor desde el primer día y que se trasladaron a la ciudad condal para estar junto a sus familiares y amigos venidos de todas las partes del mundo y disfrutar de su festa del amor.

María es diseñadora y quería un vestido fácil de llevar y sobre todo, cómodo para poder bailar durante la fiesta y calzarse unas deportivas. Para ello confió en Katarina Grey, artífice también del vestido de novia de su hermana Blanca y que también compartimos en el blog, quién le diseño un vestido con un cuerpo de aplicaciones y una falda midi que dejaba ver las botas glitter de Isabel Marant.

De joyas llevaba el anillo de pedida que Manu diseñó junto a Wilhelmina Garca, los pendientes que le regalaron sus padres, como algo prestado, un anillo antiguo de su madre, un anillo azul y los pendientes para los segundo agujeros que le regalaron sus hermanos.

Para el look beauty se dejó en manos de Karmen Satre y maquillaje natural por Agustina de Veras.

Para el ramo quería también algo muy natural, como recién cortado del campo y que pudiera llevarlo colgando, así que junto al equipo de Baobab diseñaron un original ramo de retama.  

Manu por su parte lucía un traje de sastre hecho a medida de Grisby y zaptos de Bow-tie.

Manu entró a la iglesia de Sant Sadurní d’Anoia del brazo de su madre con la canción Maybe I’m Amazed de Paul McCartney cantada por su sorpresa, por dos de sus mejores amigos.

María en cambio lo hizo junto a su padre y un cortejo vestidos por La Nonna Atelier al son de More than words, la primera canción que Manu le tocó cuando se conocieron.

Las Cavas Codorniu fue el lugar elegido para continuar con la celebración, una de las bodegas de arquitectura modernistas más impresionantes de Barcelona y sin duda, un escenario mágico pensado al detalle.

El aperitivo tenía un aire campestre con comidas típicas de los diferentes sitios que habían marcado su historia de amor: parrillada argentina, fondue de quesos, calçots, arroces y vermut junto con un espacio reservado para el detalle de los invitados: mantas hechas por la novia y su madre en la que se podía leer una etiqueta con la frase de la canción: Take on Me. 

Y para el espacio interior ‘aprovechando el tipo de arquitectura y luz del espacio, y la época del año, Marzo, decidí que quería ambientarlo tipo taberna. Tuve clarísimo que quería una única mesa de punta a punta y se convirtió en una mesa imperial de 70 metros de largo‘, nos cuenta la novia que junto al equipo de ARC Eventos plasmaron lo que tenía en mente.

Entraron al convite con la canción Welcome to the Jungle de Guns N’ Roses y allí degustaron las delicias del catering Joker para terminar con una recena yankee: patatas fritas, cheese burgers, hot dogs y donuts haciendo una oda a su actual etapa en USA.

Abrieron el baile con la canción Can’t Help Falling in love de Elvis para luego dar rienda suelta a la diversión con un concierto en directo con el novio y su antigua banda sobre el escenario.  

Un magnífico día junto a familiares y amigos que Raquel Benito inmortalizó a la perfección y que hoy compartimos en el blog.

 
 

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