
El majestuoso Palacio Miramar Jauregia en Donosti fue el escenario de una boda inolvidable: la unión de Marta y Gillen. Rodeados por la belleza del mar Cantábrico, la pareja celebró su amor el primer fin de semana de junio en una ceremonia que combinó elegancia y personalidad en cada detalle.
Marta sorprendió a todos con su impresionante vestido asimétrico de Paredero Quirós. El diseño, complementado con guantes de satén y un foulard de muselina satinada, reflejaba un estilo y una personalidad únicos. Aunque el vestido parecía sencillo a primera vista, estaba lleno de detalles y acabados que lo hacían verdaderamente especial. Cada elemento del atuendo de Marta estaba cuidadosamente elegido para realzar su elegancia y sofisticación, logrando un look nupcial que dejó una impresión duradera en todos los presentes.
Marta caminó hacia el altar con unos elegantes zapatos de Lily&You y la peluquería y maquillaje, a cargo de Alaitz Cascante, destacaron la belleza natural de Marta, logrando un look radiante y atemporal.
La ubicación en Donosti, con el mar como protagonista, proporcionó un telón de fondo impresionante para la ceremonia y la recepción. El sonido de las olas y la brisa marina añadieron un toque especial y memorable a la celebración, haciendo que la boda de Marta y Gillen fuera verdaderamente mágica
La planificación de la boda estuvo en manos de Uneak Eventos, quienes se aseguraron de que cada detalle fuera perfecto. Flowers&Co se encargó de la decoración floral, transformando el Palacio Miramar en un paraíso de flores.
El talento de Alejandro Bergado capturó cada momento especial del día, desde los preparativos hasta la última danza de la noche. Las fotografías reflejaron no solo la belleza del entorno y la elegancia de la pareja, sino también la emoción y el amor que se vivió en cada instante.


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